Las texturas de los alimentos

Incorporación de alimentos suculentos

Una vez que tu bebé domine las papillas, aproximadamente a los 7 meses de edad, será hora de probar nuevas texturas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda incorporar alimentos más espesos entre los 6 y 9 meses de vida. Investigaciones demuestran que los bebés a quienes no se le incorporan nuevas texturas en esta edad son menos propensos a aceptar nuevos alimentos posteriormente en la niñez.

Se ha demostrado que las texturas alimentarias más espesas ayudan al desarrollo de los músculos del habla. Toma tiempo dominar las diferentes texturas de los alimentos, así que dale a tu bebé de 7 meses bastante tiempo y oportunidades para practicar este próximo paso.

No se aprende a masticar y tragar diferentes tipos y texturas de alimentos de la noche a la mañana. Toma tiempo dominar las diferentes texturas alimentarias, así que dale a tu bebé bastante tiempo y oportunidades para practicar este próximo paso. Hacia los 8 meses, se considera que la habilidad del bebé de masticar y tragar purés y alimentos sólidos blandos ha alcanzado la madurez. Mientras que para texturas más sólidas (como por ejemplo cereales secos) la eficiencia de la masticación (la cantidad de masticaciones necesarias antes de poder tragar el alimento) continúa mejorando durante un tiempo, al menos hasta el segundo cumpleaños.

Cómo retrasar la incorporación de alimentos suculentos puede provocar dificultades en la alimentación en el futuro

Los estudios sugieren que la mayoría de los bebés están dispuestos y son capaces de emprender el desafío de aprender a masticar alimentos más espesos alrededor de los 6 o 7 meses de edad. Si se retrasa hasta los 10 meses, la incorporación de alimentos con textura sólida puede ser más difícil. Se ha demostrado que es más probable que quienes comienzan más tarde consuman una variedad limitada de alimentos, los rechacen o tengan dificultades al masticar.

De acuerdo con algunas investigaciones, es más probable que retrasar la incorporación de sólidos hasta los 9 o 10 meses o más, provoque los siguientes problemas de alimentación:

  • - Rechazar los sólidos
  • - Rechazar la leche
  • - Sólo comer determinados alimentos sólidos y rechazar otros, lo que puede ocasionar deficiencias en la nutrición
  • - No ingerir suficientes alimentos
  • - Alimentación quisquillosa a los 15 meses de edad y después
  • - Una tendencia en el futuro a consumir menos frutas y vegetales que otros niños

El mejor enfoque es incorporar una variedad de texturas en la alimentación de tu bebé una vez que domine los purés. Idealmente esto debería ocurrir entre los 6 y los 9 meses.

Referencias
1. Coulthard H et al. PubMed. La incorporación tardía de alimentos espesos a niños durante el período de alimentación complementaria afecta la aceptación de los alimentos por parte del niño y la alimentación a los 7 años de edad. Matern Child Nutr 2009;5:75-85.
2. Northstone K et al. El efecto de la edad de incorporación de sólidos espesos a los alimentos consumidos y que reportan dificultades de alimentación entre los 6 y 15 meses. J Hum Nutr Diet 2001;14:43-54.
3. Le Reverend BJD et al (2013) Aspectos anatómicos, funcionales, fisiológicos y conductuales del desarrollo de la masticación en la primera etapa de la niñez. Brit J Nutr 111: 403–414
4. llingworth RS et al. El período crítico o sensible, con especial referencia a determinados problemas de alimentación en infantes y niños. J Pediatr 1964;65:839-48.