De bebé a niño

 

El desarrollo de tu hijo: cambios fascinantes entre los 12 y 36 meses

Entre el primer y segundo cumpleaños, el desarrollo de tu hijo dará algunos saltos enormes y fascinantes. Su coordinación física mejorará considerablemente y como resultado hablará y caminará mejor. También tomará más conciencia sobre sí mismo, y desarrollará las habilidades necesarias para interactuar con los otros de una nueva forma.

Al acercarse a su segundo cumpleaños, la personalidad de tu hijo será aún más evidente y sus emociones tendrán un mayor impacto en su comportamiento, incluso aunque no puedan expresarlas bien. Una mayor seguridad en sus propias habilidades físicas lo alentará a experimentar con actividades como cepillarse los dientes y saltar sobre un sillón, así también como aprender a usar la pelela.

Esta etapa de rápido crecimiento y desarrollo intenso de tu hijo requiere el apoyo de nutrientes adicionales. Increíblemente, los niños pequeños necesitan 3 veces más energía en relación con su tamaño que un adulto, además de una variedad de vitaminas y minerales.

Días de independencia

La nutrición y el juego son sumamente importantes

Entre los 12 y los 24 meses de edad, los niños se desarrollan de un modo fascinante, emocionante, y sorprendente. Se vuelven más independientes a nivel físico, social, emocional, y verbal, y pueden expresar su personalidad incipiente. Una alimentación saludable y balanceada contribuirá a este desarrollo y brindará los nutrientes que tu hijo necesita para aprender y crecer. Aprendé sobre la importancia de ciertos nutrientes en esta etapa, y por qué el juego es una pieza fundamental invaluable para todo aprendizaje futuro.

El desarrollo de tu hijo: 12–24 meses de edad

La etapa entre el primer y segundo cumpleaños de tu hijo es un período de increíble y fascinante crecimiento mental y físico.

Con mejores habilidades motoras y músculos más fuertes, los niños adquieren más movilidad día a día, paseando y caminando con más confianza, y ganando la coordinación requerida para correr y saltar. Sus huesos se desarrollan rápidamente también, y el proceso constante de renovación ósea ayuda a que cada hueso se fortalezca y crezca.    

En lo social, tu hijo comenzará a mostrarse más consciente y seguro de sí mismo. Y al mismo tiempo suceden cambios importantes en el área del lenguaje en el cerebro, que le permite expresar sus deseos y necesidades más claramente.

Al comenzar a unir palabras, las oraciones que forme van a ser muy simples – “yo jugar” si quiere que juegues con él, por ejemplo. Es posible que notes que algunas de sus palabras favoritas son “yo” y “mi” a medida que sus habilidades comunicativas mejoran entre el primer y segundo año.

Todo este desarrollo requiere una gran variedad de nutrientes y energía. Sin embargo, ya sea que tu hijo esté más cerca de los 12 o los 24 meses de edad, su estómago todavía es pequeño en relación con el tamaño de su cuerpo: Por este motivo es importante brindarle una alimentación rica en nutrientes.

Una nutrición óptima contribuye al desarrollo de tu hijo

A pesar de que tu hijo se parece cada vez más a un mini-adulto con cada día que pasa, todavía le falta crecer mucho y sus necesidades nutricionales son distintas de las tuyas. Increíblemente, entre el año y los dos años, tu hijo necesita casi tres veces más energía que un adulto en proporción con su tamaño. Y si consideramos que su pancita es cerca de tres veces más pequeña, es fácil ver por qué cada bocado importa.

Tené presente que la leche materna sigue siendo un aporte insustituible, también a esta edad y hasta los dos años o más. Por eso, tratá de seguir amamantando a tu bebé, aunque coma ya comida sólida. Dale primero la teta y después los demás alimentos.

Los niños de 1 a 2 años necesitan una gran variedad de nutrientes para impulsar su rápido desarrollo.

Una alimentación saludable y balanceada es necesaria para brindarle a tu hijo el equilibrio correcto de nutrientes que necesita para alcanzar un desarrollo óptimo. Dos vitaminas esenciales en esta etapa son el hierro y la vitamina D.

El hierro tiene gran importancia en muchas funciones del cuerpo y es un nutriente clave para un desarrollo saludable del cerebro. La carne, los pescados grasos, y los huevos, además de fuentes vegetales como los porotos y los vegetales de hojas verdes son considerados buenas fuentes de hierro. La carne y el pescado contienen hierro hemo – un tipo de hierro que es utilizado y absorbido más fácilmente en comparación con el hierro no hemo, presente en las fuentes vegetales. Incluir pequeñas cantidades de carne y pescado en la alimentación de tu hijo aumentará la absorción de hierro de otras fuentes.    

Para aumentar la ingesta de tu hijo, podés intentar ofrecerle por lo menos una comida rica en hierro por día. Acompañarlo con vegetales o un trozo de fruta rica en vitamina C ayudará a que su cuerpo absorba el hierro más eficientemente.

La vitamina D es otro nutriente esencial en esta etapa, contribuyendo al desarrollo óseo de tu hijo al ayudar al cuerpo a absorber calcio y fósforo. La principal fuente natural de vitamina D es la luz solar en verano sobre la piel de tu hijo. Sin embargo, la luz solar no es una fuente confiable. Los pescados grasos, los huevos, y los cereales fortificados son muy buenas maneras de ayudar a alcanzar este requisito, pero puede ser difícil que un niño pequeño coma la suficiente cantidad de estos alimentos como para obtener los niveles que necesita.

El juego: La estimulación perfecta para tu hijo

El juego es el método de aprendizaje de tu hijo. A través del juego, los niños adquieren las aptitudes esenciales para la vida, que necesitarán para toda una vida de aprendizaje, como por ejemplo, compartir, escuchar, interactuar socialmente, y resolver problemas.

Los niños más pequeños suelen jugar solos, lo que es completamente normal. Incluso cuando está con otro niño, tu hijo podría no interactuar. A esto se lo llama juego paralelo. En algún momento, por lo general cuando llegan a los 2 años, tu hijo comenzará a interactuar con otros.

Una mayor consciencia del entorno mezclada con mayor seguridad quizás signifique que tu hijo de vez en cuando quiera tomar el control. Y permitirle a tu hijo tomar sus propias decisiones es una gran manera de ayudarlo a sentirse valorado y escuchado.

Al darle a un niño la opción de elegir entre dos objetos o alimentos le permitimos sentirse en control.

Dejalo elegir qué ropa ponerse o qué juegos jugar. También podés ayudarlo a aprovechar sus nuevas habilidades de coordinación haciéndolo caminar de distintas maneras – de costado, hacia atrás, hacia adelante – corriendo y saltando.

Cuanto más aprenda y entienda, más va a escuchar con interés las cosas que le digas. En esta etapa de desarrollo, a tu hijo probablemente le encante cantar canciones de cuna y de otro tipo con vos, así que es buen momento para hacer memoria y recordar todas tus canciones favoritas de la infancia.

Recordá también estar atento a las expresiones faciales y al lenguaje variado que usas con tu hijo, ya que va a aprender a imitarte, de maneras que nunca imaginarías, y lo que pueden recordar y repetir con tan solo 1 año puede ser verdaderamente sorprendente.

Referencias
1. Foro de Infantes y Niños Pequeños. Cómo incorporar suficiente hierro en la alimentación de tu hijo [Online]. 2014. Disponible en: https://www.infantandtoddlerforum.org/media/upload/pdf-downloads/iron-the-facts_1.pdf [Ingresado en julio de 2014]
2. Servicio Nacional de Salud del Reino Unido. Vitaminas para los niños [Online]. 2013. Disponible en: www.nhs.uk/Conditions/pregnancy-and-baby/pages/vitamins-for-children.aspx [Ingresado en julio de 2014]
3. Ministerio de Salud y Desarrollo Social de Argentina. Entre el año y el año y medio: Desarrollo saludable. [Online] https://www.argentina.gob.ar/salud/crecerconsalud/unoacincoanios/unoymedio/desarrollo
4. Ministerio de Salud y Desarrollo Social de Argentina. Entre el año y el año y medio: Desarrollo saludable. [Online]. https://www.argentina.gob.ar/salud/crecerconsalud/unoacincoanios/unoymedio/alimentacion