Alimentar a tu bebé

El primer amamantamiento de tu recién nacido ocurre tan pronto como sea posible luego del parto. Este momento es una oportunidad para vincularte con tu bebé y le da el “calostro”, un superalimento que producís en los primeros días luego del parto. Amamantar no siempre resulta fácil, pero hay puericultoras que pueden ayudarte a amamantar a tu bebé.

La primera comida

Amamantar es la forma natural de nutrir a tu recién nacido, y es el comienzo de la construcción de un vínculo único. Poco después de dar a luz a tu bebé, la partera estará allí para ayudarte a amamantarlo por primera vez. Sorprendentemente, el bebé podrá oler tu leche materna y buscará intentando encontrarla, abriendo su boca cuando le tocas los labios1. Amamantar correctamente requiere práctica y puede doler al principio, especialmente si el bebé no se prende correctamente. Una postura cómoda es esencial para tener éxito. Pedile a tu partera que te ayude con la técnica y pronto la dominarás. Es reconfortante saber que, una vez que domines la técnica, amamantar no duele y es fácil.

¿Con qué frecuencia debo amamantar?

A muchas mamás primerizas les preocupa que su bebé no consuma suficiente leche, pero en los primeros días de vida, tu recién nacido solo necesitará pequeñas cantidades de calostro por día ya que su panza es del tamaño de una canica2. A pesar de esto, es posible que se alimenten cada una hora y resulta perfectamente normal que durante la primera semana pierdan hasta el 10% de su peso al nacer a través de la pérdida de líquidos. Hacia el final de la segunda semana seguramente vuelva a aumentar este peso y comenzará a crecer ininterrumpidamente.

Cuando amamantás durante la noche, tu cuerpo produce más de la hormona “prolactina”, que fomenta tu producción de leche 3.

Permití que tu bebé te guíe

No te preocupes mucho por intentar programar los horarios de alimentación de tu recién nacido. Al menos durante los primeros meses, es aconsejable alimentar a tu bebé “a demanda”. No habrá un patrón determinado, pero pronto comenzarás a notar sus señales cuando tiene hambre. Señales como por ejemplo succionarse los dedos, llorar, y abrir la boca mientras voltea la cabeza expectante. Permití que se alimente durante el tiempo que quiera, asegurándote de que haya agotado completamente un pecho antes de cambiar al otro. Recordá que a un bebé lactante no se lo puede sobrealimentar.

Como tu bebé no tiene noción del tiempo, es posible que al principio necesite alimentarse regularmente durante la noche, así que no esperes poder dormir mucho y descansá en cada ocasión que puedas.

Gases

Los masajes ayudarán a que tu bebé libere el aire atrapado en su estómago, lo que puede resultarle molesto. Como regla general, tenés que:

  • Mantener el estómago y la espalda de tu bebé erguidos no encorvados
  • Sostenerle la cabeza y el cuello
  • Masajearle suavemente la espalda en dirección ascendente
  • Tené una babita o un paño a mano para los “vómitos” (provechitos de leche)

 

Calostro

El calostro es una leche concentrada y altamente nutritiva que producís en los primeros días después del parto. Es espesa, de color amarillo y está repleta de anticuerpos importantes e inmunoglobulinas que ayudan a fortalecer el sistema inmunológico de tu bebé. Tu recién nacido solo necesitará pequeñas cantidades ya que su estómago es muy pequeño.

¿Cuándo sale la leche?

Entre el segundo y el cuarto día luego del parto, tus pechos se sentirán llenos a medida que comienzas a producir más cantidad de leche materna. Al comienzo de cada comida, producirás la “primera leche”, un líquido aguado que calmará la sed de tu bebé y lo mantendrá hidratado. Cuando continúe alimentándose, tu bebé alcanzará la “leche posterior” que es más espesa, más nutritiva, contiene más calorías y lo saciará por más tiempo. Por eso es importante que tu bebé agote por completo un pecho antes de cambiar al otro.

¿Sabías que la leche materna se adapta a tu bebé?

La leche materna es realmente un alimento asombroso. No sólo cambia su composición para satisfacer las necesidades de crecimiento de tu bebé, sino que también contiene diferentes niveles de calorías dependiendo de si el bebé es niño o niña.

Los beneficios de la lactancia materna

La leche materna se encuentra perfectamente adaptada a las necesidades nutricionales de tu bebé, proporcionando la cantidad justa de vitaminas, minerales, grasas y proteínas para ayudarlo a crecer. Aquí presentamos algunos de los beneficios de la leche materna y la lactancia:

Leche materna

  • Contiene todos los nutrientes que tu bebé necesita para sus primeros seis meses de vida
  • Provee los anticuerpos y estimula su sistema inmunológico
  • Reduce las probabilidades de que tu bebé desarrolle infecciones, como por ejemplo virus estomacales
  • Se encuentra a la temperatura exacta para tu bebé
  • Ayuda a desarrollar el vínculo

Lactancia

  • Reduce el riesgo de la madre de contraer cáncer de mama y de ovarios
  • No necesita ningún equipamiento ni implica costo alguno
  • Puede ayudar a quemar hasta 500 calorías por día, ayudándote a volver naturalmente al peso que tenías antes del embarazo

Inquietudes frecuentes

Es habitual que al principio las madres tengan dificultades para amamantar, pero la mayoría de los problemas pueden resolverse con la ayuda de tu partera o profesional de la salud. Aquí presentamos algunas preocupaciones frecuentes y su solución:

¿Cuál es la preocupación?

Lo que podés hacer para ayudar

El bebé come poco y muy seguido

Es normal que al principio se alimente poco y muchas veces, pero las comidas se espaciarán a medida que tu bebé crezca.

Los pezones se agrietan, irritan o sangran

Consultá con tu profesional de la salud o médico de cabecera para asegurarte que tu bebé se esté prendiendo correctamente. También podés extraer manualmente algunas gotas de leche materna luego de amamantar y frotarlas en los pezones. Evitá el jabón, permití que le llegue aire a tus pechos. Podes consultar con tu médico o profesional de salud si es necesario aplicar alguna crema

Obstrucción

Pon a tu bebé a amamantar para aliviar la presión, y verificá que tu bebé esté prendido y alimentándose correctamente. Si sentís que estás muy obstruída como para que se prenda, intentá extraerte leche o darte un baño caliente para ayudar a que la leche baje. Para mayor información y ayuda, contactate con tu profesional de la salud.

Mastitis

Si sientes los pechos calientes y sensibles y experimentas síntomas similares a los de un resfrío o gripe, puede que tengas mastitis. Puede hacerte sentir muy débil e incluso puede provocarte una infección grave, por lo que a menudo es tratada con antibióticos. Contactate con tu médico lo antes posible.

Candidiasis

Consultá con tu partera, profesional de la salud o médico de cabecera ya que ellos podrán verificar si tienes candidiasis y podrán prescribirte el tratamiento correspondiente, pero puedes seguir amamantando.



Próximos pasos

  • Alimentarte bien es muy importante para mantenerte sana y asegurarte que tu bebé reciba los nutrientes apropiados de tu leche materna. 
  • Amamantar es la habilidad más importante que podrás dominar en los primeros días. Tu partera compartirá muchos consejos y técnicas para que sea más fácil, aprovechá al máximo su ayuda mientras la tengas.
  • En los primeros días, y noches, la mayor parte de tu energía estará avocada a la lactancia. Asegurate de pedirle a tu pareja, familiares y amigos que te ayuden con las tareas domésticas, inclusive el cambio de pañales, para que puedas descansar tanto como sea posible.
  • En el futuro puede que quieras extraerte leche para alternar turnos y que tu pareja pueda también alimentarlo.

Referencias
1. Servicio Nacional de Salud. Lactancia materna: Postura y apego [Online]. 2016. Disponible en: http://www.nhs.uk/Conditions/pregnancy-and-baby/Pages/breastfeeding-positioning-attachment.aspx [Ingresado en marzo de 2017]
2. Servicio Nacional de Salud. Lactancia materna: Los primeros días [Online]. 2016. Disponible en: http://www.nhs.uk/Conditions/pregnancy-and-baby/Pages/breastfeeding-first-días.aspx [Ingresado en marzo de 2017]
3. Tay CCJC et al. Patrones de 24 horas de secreción de prolactina durante la lactancia y la relación con el lactante, y la reanudación de la fertilidad en las mujeres lactantes. Human Reprod 1996;11(5):950-55.
4. Servicio Nacional de Salud. Pezones irritados o agrietados durante la lactancia [Online]. 2016. Disponible en: http://www.nhs.uk/Conditions/pregnancy-and-baby/Pages/sore-cracked-nipples-breastfeeding.aspx [Ingresado en marzo de 2017]